Responsable de seguridad alimentaria de DACSA: “De G-AGUA valoramos la durabilidad de los equipos, el ahorro en mantenimiento, los precios competitivos y que conocen nuestro proceso productivo”
En G-AGUA no montamos sistema de bioclimatización y nos vamos. Acompañamos a los clientes en el tiempo para que el rendimiento de los equipos sea óptimo. Nos preocupa que estén satisfechos y que repercuta en un mayor confort en el día a día de los trabajadores. A veces, incluso, es una medida necesaria por seguridad alimentaria. Hablamos con una de las empresas que más tiempo lleva con nosotros: la arrocera valenciana DACSA, con la que trabajamos desde el año 2007. Conversamos con el responsable de seguridad y medio ambiente de la planta de Almàssera, Carlos Pons Martínez. Esta es una entrevista no patrocinada ni preparada.
¿Por qué son importantes los enfriadores evaporativos en DACSA?
DACSA, en la planta de Almàssera, se encarga de la molienda de maíz. Tiene dos procesos: uno está dedicado a la molienda del maíz para obtener productos derivados como sémolas, harinas y granos de maíz partidos; y otro, al procesado del arroz (limpiarlo, pulirlo, etc.) para obtener los diferentes formatos que se venden al consumidor final en los supermercados. Con G-AGUA estamos enfriando dos áreas. La primera es la que lleva más tiempo y es la que se encarga de la parte del envasado de arroz con unos enfriadores. El arroz se mete en unos paquetitos que llevan un termosellado y tenemos hornos trabajando que producen bastante calor. Gracias a la bioclimatización, conseguimos enfriar el área del envasado de arroz. El molino de maíz tiene 7 plantas. Hemos instalado dos enfriadores adiabáticos, uno en la primera planta, donde se encuentra el grueso de los molinos, que es lo que más calor desprende dentro del proceso productivo de la molienda del maíz; y otro en la segunda planta, donde tenemos otras máquinas que desprenden calor. Hemos considerado necesario instalar enfriadores adiabáticos para tener una mejora en cuanto a seguridad y estrés térmico en las instalaciones.
“Hemos considerado necesario instalar enfriadores adiabáticos para tener una mejora en cuanto a seguridad y estrés térmico en las instalaciones”
Entonces habéis apostado por la bioclimatización no solo por mejorar el confort de los trabajadores, sino también por una cuestión de seguridad alimentaria.
Exacto. Si bajas la temperatura evitas ese caldo de cultivo donde pueden crecer bacterias y, sobre todo, aparecer muchos más insectos. Nosotros notamos que en los meses de invierno, sobre todo en el proceso productivo, la cantidad de insectos que tenemos es nula porque las temperaturas bajan. Después, según va aumentando esa temperatura, sí que es verdad que aparecen muchos más y llevamos un control con las empresas que tenemos de control de plagas. Estos enfriadores ayudan a evitar que proliferen todos esos insectos.
Antes de tener enfriadores evaporativos, ¿qué problemas teníais en la planta?
Aunque yo no estaba [empezó en su actual puesto en 2024], son problemas que me encuentro. Hemos instalado recientemente los enfriadores en el molino de maíz por problemas que tenía, pero que se encontraban en todas las áreas. Cuando llegaban los meses de verano, en especial julio y agosto, y más ahora que con el cambio climático se está aumentando todavía mucho más ese tiempo de calor, los trabajadores se encontraban más fatigados, tenían mayor grado de sudoración y les incomodaba el trabajo en la primera planta del molino. Antes de que se instalasen los enfriadores, los trabajadores me decían: “Ostras, es que los molinos desprenden muchísimo calor, tenemos que abrir las ventanas para que por lo menos corra un poco de aire”. Posteriormente se instaló ese enfriador en un sitio estratégico para poder enfriar el máximo área posible y la verdad es que ha cambiado mucho. Ahora cuando los trabajadores tienen que conversar o discutir el día a día del proceso productivo, bajan ahí. Dicen: “Es que en esta planta es cuando estoy más fresquito”. Se nota. Hay que poner esas facilidades para que puedan trabajar de una manera cómoda.
“En verano, los trabajadores estaban más fatigados y con mayor grado de sudoración en la primera planta. Ahora se reúnen ahí porque es donde están más fresquitos”
¿Por qué decidisteis G-AGUA y no cualquier otra empresa del sector?
Cuando entré en DACSA vi la necesidad de tener que instalar sistemas de refrigeración. El equipo de mantenimiento me transmitió que tenían unas instalaciones con G-AGUA desde hace años, que habían sido duraderas y que, además, el mantenimiento era prácticamente mínimo: solamente se tiene que hacer una revisión y una desinfección anual. La durabilidad de los equipos, ese ahorro en cuanto a mantenimientos y los precios competitivos eran tres factores que valoramos. Teníamos la experiencia y encima G-AGUA conocía nuestro proceso productivo, eso siempre ayuda a decidir dónde es más adecuado instalar el equipo y dónde es menos adecuado.
G-AGUA le da mucha importancia al acompañamiento a los clientes. Cuando habéis tenido algún tipo de problema o alguna avería, ¿cómo ha sido la respuesta?
Ha sido muy rápida. Afortunadamente no hemos tenido averías gordas, pero sí mantenimientos y revisiones anuales. El contacto que tengo con G-AGUA es completamente directo. Por ejemplo, cuando les digo que tenemos que programar la desinfección anual, que siempre se tiene que hacer en marzo o abril, ellos directamente buscan el hueco. La respuesta es muy rápida. Además, cuando vimos la necesidad de instalar el segundo enfriador adiabático, nos dieron prioridad. Pusimos en preaviso a G-AGUA a finales del 2025 y vinieron en un plazo de dos semanas a ver in situ dónde se quería instalar, nos pasaron una oferta y a mitad de enero el equipo ya estaba instalado y funcionando. Creo que más rapidez, imposible.
“La respuesta de G-AGUA es muy rápida y nos dieron prioridad. En un mes vinieron, hicieron una oferta y los equipos ya estaban instalados y funcionando”
Siendo DACSA una empresa que le da tanta importancia a la identidad valenciana, ¿ha tenido algo que ver que G-AGUA esté tan arraigada al territorio valenciano?
Sí, claro. Ahora todo el mundo tiene en boca esa cercanía, esa proximidad. DACSA también mira mucho todo lo relacionado con la huella de carbono y, cuanto más próximos sean nuestros proveedores, muchísimo mejor, porque el impacto que van a tener en el desplazamiento es mínimo. Si podemos trabajar con empresas cercanas, es mejor que con empresas que están más lejos y que tendrán un impacto mayor. Y después, obviamente, que sean valencianas es clave. Siendo DACSA una empresa con mucha historia valenciana, ayuda a defender esa marca de Valencia que a todos los valencianos nos gusta y nos importa.
“DACSA mira mucho todo lo relacionado con la huella de carbono y, cuanto más próximos sean nuestros proveedores, mucho mejor. Además, nos ayuda a defender esa marca de Valencia que a todos los valencianos nos gusta y nos importa.






