Responsable de Guillén Group: “La climatización evaporativa no es un aire acondicionado, pero hace mucho más llevadera la jornada laboral”
Se caracterizan por combinar innovación, ingeniería y fiabilidad para ofrecer semirremolques preparados para rendir al máximo, optimizando la eficiencia. Sus naves industriales en Alginet (comarca de la Ribera Alta, en Valencia) cuentan con 24 equipos de enfriadores adiabáticos instalados y con seguimiento de mantenimiento por parte de G-Agua desde 2024. Hablamos con el responsable de mantenimiento, Pablo Rubio, para conocer cómo viven desde dentro la bioclimatización.
¿Cuál es la actividad de Guillén Group? ¿Qué necesidades de climatización tiene una nave industrial de vuestras características?
Tenemos dos naves con procesos de producción bastante definidos. Nos dedicamos al desarrollo y a la elaboración de los semirremolques, que son los trailers, las carrocerías de los camiones grandes de transporte. Tenemos diferentes modelos: desde portacontenedores hasta lonas, frigoríficos y algunas carrocerías que son extensibles o modulables. Nuestra actividad utiliza tanto robots de soldadura como máquinas de corte por láser. La verdad es que generamos bastante energía calorífica.
¿Cómo ha afectado las altas temperaturas a la operativa diaria?
Nuestro proceso productivo se basa en trabajar con metal. Hacemos cortes, soldadura… Todo el proceso genera bastante calor dentro de las naves. Algunas tienen bastantes años y no están acondicionadas a un clima como el que tenemos en Valencia. En los meses de verano se nota bastante la temperatura en el interior de las naves. Además, es un proceso en el que los operarios tienen que ir bastante cubiertos, lo que aumenta el calor.
¿Cómo ha cambiado eso desde que se instaló la bioclimatización?
Trabajábamos con ventiladores de pie o incluso evaporativos, pero de esos pequeñitos llamados pingüinos, que no eran realmente eficientes para una nave tan grande y con tanta extensión para cubrir. Instalamos la bioclimatización evaporativa porque nuestro proceso productivo no permitía montar grandes equipos de aire acondicionado, ya que tenemos mucho movimiento de materiales, tenemos que tener las puertas abiertas muchas veces y creíamos que la bioclimatización evaporativa era el proceso que podía acondicionar mejor nuestro tipo de nave y nuestro proceso productivo.
Desde que están estos enfriadores evaporativos, ¿qué cambios habéis percibido en el confort dentro de la nave?
Se ha mejorado mucho. Los meses de verano en estas naves la temperatura es muy alta. Como decía, antiguamente trabajábamos con ventiladores, que lo que hacen es mover el aire caliente. Es cierto que la climatización evaporativa no es un aire acondicionado, no te va a bajar la temperatura a 19 grados cuando tú estás en 40 en el exterior. Pero sí genera unas condiciones de trabajo mucho más adecuadas, es mucho más llevadera la jornada laboral.
¿En qué áreas de trabajo es más eficiente el sistema?
Donde más se nota es en una de las zonas de trabajo que tenemos en la nave dos. Es una línea que está mucho más acondicionada, con una calidad ambiental un poquito mejor. Se puede aprovechar mucho el sistema y los operarios lo notan mucho más, sobre todo cuando salen al exterior y vuelven a entrar. Genera una zona de trabajo mucho más cómoda.
¿Cómo valoras la eficiencia y la facilidad de uso del sistema?
El consumo no es el de un aire acondicionado, es muy bajito a nivel energético, unos 1.100 vatios por equipo. Un aire acondicionado tendría un consumo de tres o cuatro veces más. En cuanto a uso, es muy cómodo y muy fácil, todo va en un panel central y es muy fácil trabajar con ello.
¿Qué os hizo decidiros por G-Agua y no por otra opción?
Antes de decidir que lo íbamos a hacer con G-Agua, me reuní con José Manuel Felisi, que nos trató super bien desde el principio. Nos explicó las cosas como eran, nos dijo dónde podía funcionar y dónde no podía funcionar, cómo podíamos sacar mejor partido y rendimiento de los equipos. Junto a él diseñamos el proyecto, lo hicimos desde cero, acondicionado a nuestra nave y a nuestras condiciones de trabajo. Dentro de poco tenemos previsto ampliarlo. Vamos a montar cuatro equipos más para cubrir zonas que se están ampliando y mejorando todo el proceso y que necesitamos acondicionar.
¿Cómo ha sido la experiencia con el servicio técnico de G-Agua?
Para mí es la seña de calidad de G-Agua, lo mejor que tiene es el trato personal directamente con ellos. Tiene un equipo técnico muy bueno, a nivel prevención me puedo fiar de ellos al 100%, son un equipo muy profesional, bien preparados y, sinceramente, da gusto trabajar con ellos. Es cierto que es una instalación más o menos reciente, pero cuando hemos tenido alguna incidencia enseguida se ha puesto una solución. Por ejemplo, el agua en la zona de Valencia es bastante dura, lo que nos genera algunos atascos dentro de algunos desagües o la falta de recirculación. También llevamos los mantenimientos anuales con ellos y cero problemas, siempre súper bien organizados y con un trato muy cercano. La verdad es que da gusto trabajar con ellos.






